El Derbi barceloní enfrenta al FC Barcelona y al RCD Espanyol, los dos equipos referentes de la ciudad de Barcelona. Es uno de los derbis más antiguos del fútbol español: el primer enfrentamiento se remonta a 1900, dos años antes del primer Clásico.
A diferencia del Clásico, este derbi ha sido históricamente desigual. El Barcelona ha dominado tanto en Liga como en Copa del Rey, pero el Espanyol mantiene una afición fiel y orgullosa, con momentos icónicos como las dos finales de Copa de la UEFA (1988 y 2007).
El Espanyol fue el primer club no castellano-leonés en ganar la Copa del Rey (1929), y mantiene un récord poco habitual: nunca ha descendido a Segunda División más de una vez consecutiva. La rivalidad con el Barça forma parte de la identidad blanquiazul, especialmente en la sección "perica" de Cornellà-El Prat.

